Un error muy común en la mayoría de los trabajadores al momento de jubilarse o retirarse de sus empleos, es abandonar su planeación financiera, olvidar la disciplina que les permitió acumular un patrimonio y poner en riesgo su seguridad y la de su familia más cercana al derrochar su dinero en un lapso muy corto de tiempo.

El jubilado tendrá que realizar un presupuesto nuevo, deberá medir la velocidad de sus gastos y sobre todo, encontrar nuevas formas de generar ingresos, darse cuenta, que los jubilados más felices son aquellos que nunca se retiran de realizar inversiones.

Si la propuesta es fácil, un jubilado debería de seguir trabajando como trader, deberá invertir parte de sus recursos en plazos más cortos, la experiencia y el conocimiento de los mercados es un activo valiosísimo que se deben aprovechar para generar más rendimientos de mediano plazo.

Un jubilado deberá cambiar la posición de su portafolio, invertir menos en índices y tomar mayor posición en divisas o materia prima, siempre con las medidas prudenciales de administración de riesgos que le permita proteger su capital en todo momento.

Un jubilado debe disfrutar de su dinero al momento de recibirlo pero debe ser responsable y garantizar el dinero necesario para el final de su vida y el trading es una opción real para apoyarlo en este objetivo.